¿Por qué los resultados de Castilla y León en los Informes PISA son mejores que los de la media española?

La respuesta a esta pregunta tiene que ver fundamentalmente con las características culturales de las familias castellano-leonesas y con las características del tejido económico y productivo de esta Comunidad. La política educativa de Castilla y León, la gestión de los centros educativos o una especial pericia de su profesorado, no parece que puedan explicar estos resultados. Aunque estos agentes se apresuren a atribuirse el mérito, poniendo en marcha hasta campañas publicitarias.

La combinación de estas dos variables que se  señalan es la causa de que desde hace décadas (incluso cuando no se realizaban este tipo de estudios) los resultados académicos de los jóvenes castellano-leoneses fueran comparativamente mejores que en otras partes de España. Son algunos aspectos de la cultura de estas familias el elemento diferenciador y determinante de estos resultados:

  • el alto grado de alfabetización de las generaciones pasadas, desde por lo menos comienzos del siglo pasado;
  • la creencia en qué a través de la educación sus hijos podrán mejorar su posición social (movilidad social) o acceder a una situación laboral óptima, y que ésta es la única vía que tienen para lograrlo, porque
  • las rentas familiares son limitadas y el contexto productivo no facilita el acceso rápido a puestos de trabajo bien retribuidos.

Para demostrar la validez de esta afirmación, repasemos algunos datos que se pueden extraer del Informe PISA 2012 y de las políticas educativas de las Comunidades Autónomas:

1. La política educativa de Castilla y León no mantiene ninguna diferencia sustancial con las políticas que en este ámbito tienen otras Comunidades con peores resultados. Castilla y León no se caracteriza por haber emprendido reformas en su sistema educativo que hayan propiciado cambios significativos y generalizados en las metodologías docentes, en la organización o autonomía de los centros de enseñanza, etc. O, en todo caso, no son muy distintas de las que esas otras Comunidades hayan podido llevar a cabo. Igualmente, el perfil de su profesorado y los procesos de selección del mismo no se diferencian del resto, si exceptuamos a las Comunidades con idiomas cooficiales. Los planes de formación del profesorado, y las carencias de los mismos, son parecidos a los del resto de Comunidades. En términos de inversión económica, Castilla y León realiza un “gasto” similar a la media española, con el elemento diferenciador de que esta inversión se realiza en un territorio donde la población se encuentra muy dispersa y con muchos municipios pequeños, lo cual incrementa mucho los costes del sistema educativo.

Por tanto, no hay elementos diferenciadores que permitan afirmar que la política educativa o la administración de Castilla y León sea la responsable de que esta Comunidad tenga mejores resultados que otras. En todo caso, si que cabría afirmar que la gestión de los recursos económicos aportados al sistema educativo se ha realizado de manera más eficiente que en otras comunidades, un mérito que desde luego no cabe considerar como menor en el actual contexto.

2. Según se desprende del Informe PISA, el 85% de la diferencia en las puntuaciones obtenidas por los estudiantes se puede explicar por la correlación que existe con el nivel socioeconómico de sus familias (a mayor nivel mejores resultados). Esta variable puede explicar en parte que Castilla y León obtenga mejores resultados que otras Comunidades, pero no que esta diferencia sea tan elevada como sucede en algunos casos. Además, Castilla y León obtiene mejores resultados que otras Comunidades bastante más “ricas”. Por tanto, esta variable por sí sola no es capaz de explicar los resultados.

3. Otras variables como el número de horas de clase, la ratio media de estudiantes por profesor, el tipo y las características de la relación que los centros y el profesorado mantienen con las familias, etc. tampoco diferencian a Castilla y León del resto de Comunidades. De igual manera, no es distinta la incidencia que sobre los estudiantes españoles en general, y castellano-leoneses en particular, tienen los grandes medios de comunicación, los procesos de globalización, etc. No parece que haya nada que haga pensar que existan elementos en estos ámbitos que les influyan de manera diferente.

4. En cambio, la presencia de mayor o menor grado de absentismo escolar no justificado en los centros es un factor que si resulta diferenciador. El rendimiento de los estudiantes de centros donde hay un elevado el porcentaje de absentismo o de estudiantes que llegan con retraso a clase, es mucho más bajo en PISA. En Castilla y León solo el 4% de los estudiantes participantes en el estudio PISA, reconocieron haber faltado al menos un día a clase en las dos semanas previas a la evaluación, mientras que de media en la OCDE lo reconocieron el 15% y el 28% en España.

Las familias son determinantes para explicar los retrasos y el absentismo no justificado de los estudiantes, ellas son las que inciden de manera más directa sobre el que estos hechos sucedan o no, o sobre la regularidad de los mismos. En este sentido, una cultura familiar y un clima social (comunitario), como los que predominan en Castilla y León, que valoraran especialmente la importancia de que los hijos acudan a los centros educativos son fundamentales para garantizar unas elevadas tasas de asistencia. Esta es una característica de la cultura de las familias que diferencia a Castilla y León de otras Comunidades. E incide de manera muy evidente y directa en la mayor presencia de los estudiantes en las aulas, y consecuentemente sobre sus resultados en PISA.

5. Las familias de Castilla y León no solo ejercen un control sobre la asistencia puntual de sus hijos a los centros, les transmiten unas expectativas sobre el “futuro” que desean para ellos que está ligado en gran medida al éxito académico. La presencia de este tipo de expectativas y la asunción de las mismas por parte de los estudiantes se ha demostrado que tienen una incidencia muy relevante en la obtención de buenos resultados dentro del sistema educativo. En Castilla y León las familias, independientemente de su posición socioeconómica, creen que la educación es prácticamente lo único que puede garantizar el bienestar y la movilidad social de sus hijos. Obviamente, existen diferencias en el énfasis y las aspiraciones que trasladan a sus hijos las familias, pero el elemento diferenciador es que en la mayoría de ellas este tipo de expectativas es mayor que en otras Comunidades con perfiles socioeconómicos similares. En ello incide la historia y la tradición que en Castilla y León ha ligado la educación con movilidad social, pero también el que el contexto productivo y económico de Castilla y León, no facilita a los estudiantes y a sus familias tener otro tipo de expectativas. En otras Comunidades el sector de la construcción, la hostelería o una agricultura altamente productiva han hecho que los estudiantes (y las familias de manera implícita o incluso explícitamente) no hayan vinculado su futuro al rendimiento académico, y por tanto no hayan puesto el mismo interés y dedicación a la escuela.

Sin embargo, a pesar de la influencia positiva de las familias y de que los resultados de los estudiantes de Castilla y León son de los mejores de España. En Castilla y León el porcentaje de estudiantes que ha repetido algún curso solo es ligeramente inferior a la media española, por lo que Castilla y León obtiene mejores resultados en PISA que otras Comunidades, a pesar de tener una tasas de “idoneidad” y “fracaso escolar” similares. Lo cual implica que quizás la cultura familiar no es suficiente para reducir sensiblemente el fracaso escolar, pero si para que los estudiantes estén algo más motivados e interesados en el aprendizaje. Esto puede explicar que los estudiantes de Castilla y León, aunque sean repetidores, obtengan mejores puntuaciones en PISA que los repetidores de otras Comunidades.

La cultura familiar tampoco es suficiente para garantizar que los estudiantes obtengan las puntuaciones más elevadas en PISA, o para lograr que esta puntuaciones mejoren con respecto a los anteriores informes PISA. Para ello es necesario contar con un sistema educativo de mayor calidad. Por ello, no cabe aventurar que el sistema educativo de Castilla y León sea mejor que el del resto de España, las puntuaciones obtenidas en PISA son mejores, pero el porcentaje de estudiantes que obtiene puntuaciones muy altas es similar, al igual que el grado de estancamiento con respecto a las anteriores evaluaciones de PISA, a pesar de haberse incrementado sustancialmente la inversión económica en educación en el periodo previo a la crisis.

Si Castilla y León no obtiene mejores resultados en PISA no es fundamentalmente debido a los estudiantes y sus familias, sino a las carencias del sistema educativo español. Estas carencias se muestran en los siguientes indicadores correspondientes al curso 2011-12 (Fuente: MECD y PISA):

  • El porcentaje de estudiantes de 15 años que ha repetido al menos un curso en España es del 38,3%, en Castilla y León del 39,7 y en la OCDE del 16%. Siendo los resultados de los estudiantes que han repetido sensiblemente peores (casi equivalentes a un curso completo) que los de aquellos que no han repetido ningún curso. Esto es una constatación más de cómo está práctica de hacer repetir curso es una lacra de nuestro sistema educativo.
  • Las diferencias en los resultados entre estudiantes de un mismo centro son de las más elevadas de los países de la OCDE, lo cual muestra las profundas desigualdades que existen dentro de los mismos centros educativos y cómo los centros muestran una gran incapacidad para corregir estas desigualdades, ya que en vez de reducirse se han incrementado desde el informe PISA 2003. El problema del bajo rendimiento académico es un problema generalizado que afecta a la mayoría de los centros.
  • El 25% de los estudiantes en España asiste a centros en los que el director/a considera que la motivación de los profesores es baja, mientras que la media de la OCDE es de sólo el 10%. Igualmente un 29% de los estudiantes españoles asiste a centros cuyos directores/as piensan que los profesores se resisten a los cambios para mejorar el aprendizaje, frente al 19% de media en la OCDE. En cambio, curiosamente, los directores/as de los centros españoles tienen mucha mejor percepción del comportamiento de los estudiantes que la media de los países de la OCDE.
  • Sólo el 10% de los estudiantes españoles van a centros en los que los directores/as informan de que los docentes más expertos observan (supervisan) las lecciones de los más jóvenes, mientras que en el conjunto de la OCDE lo hace un 69%.
  • Sólo el 22% de los estudiantes españoles van a centros en los que los profesores se revisan mutuamente la programación, los instrumentos de evaluación o las lecciones mismas, mientras que en la OCDE lo hace el 60%.
  • Sólo el 26% de los estudiantes españoles van a centros cuyo director/a afirma que existe algún tipo de asesoramiento (mentoring) a los docentes para mejorar su docencia, mientras en la OCDE son el 72% de los centros.
  • Solo el 13% de los estudiantes españoles acuden a centros que hacen públicos sus resultados, frente al 43% de media en la OCDE.

Mejorar estos indicadores es imprescindible para mejorar también los resultados en las evaluaciones PISA. Y esa mejora significa cambios profundos en el sistema educativo y en la mentalidad de muchos profesores. Como dice Mariano Fernández Enguita, el solipsismo del docente español, abonado a una práctica docente solitaria y sin retroalimentación, le hace ver estos cambios como si se trataran de un atentado contra la autonomía y la profesionalidad de los docentes.

Mientras tanto, la administración, algunos centros educativos y parte del profesorado han optado por aprovechar los resultados de PISA para ocultar las prácticas deficientes y la falta de voluntad para corregirlas, y apropiarse de paso el “mérito” de las familias de Castilla y León para motivar a sus hijos, como si fuera cosa suya.

(Si lo deseas puedes comentar el artículo, tus comentarios serán bienvenidos, y si quieres vincular el artículo a tu web o blog, puedes hacerlo sin ningún problema). Correo de contacto: fracasoacademico@gmail.com 

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2 comentarios el “¿Por qué los resultados de Castilla y León en los Informes PISA son mejores que los de la media española?

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