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¿Por qué el sistema educativo no motiva a los estudiantes?

Es sencillo de averiguar, simplemente hay que preguntarles a los niños y jóvenes. Esto no parece difícil, ¿por qué no se hace?, ¿por qué no se quiere escuchar lo que piensan?, ¿dicen cosas disparatadas, sin sentido?, o ¿es el sistema educativo el que actúa bajo planteamientos y lógicas altamente discutibles?.

Es algo de sentido común, para motivar a los niños y jóvenes hay que saber que es motivador para ellos, tenemos que estar atentos a sus gustos y admitir que estos pueden ser distintos a los nuestros.

Escuchemos la voz de los niños a través de este pequeño video:

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Y prestemos atención a cómo ven el sistema escolar estos jóvenes:

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Los niños y los jóvenes pueden “odiar” la escuela, sin embargo valoran lo que la “educación” les puede proporcionar. Estos tres jóvenes con orígenes distintos nos lo dicen cada uno a su manera:

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Por eso, cuando se logra motivar a los niños, a los jóvenes o a los adultos, el aprendizaje se da de forma natural y activa, ¿o no es tu caso?. La explicación es sencilla, hemos nacido para aprender:

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¿Qué niño puede querer ir a la escuela para aprender, cuando durante buena parte de su jornada se le piden cosas irrelevantes para el conocimiento?. El paradigma en el que se sustenta nuestro sistema educativo ha quedado obsoleto, eso hace que nuestro sistema educativo sea en estos momentos en muchos aspectos anacrónico. En los siguientes videos podemos ver un programa “Redes” que Eduardo Punset dedicó a esta cuestión, una explicación gráfica de ello realizada  por Ken Robinson, y el testimonio de un joven denunciándolo:                                                                                                         4514

Por otra parte, también debemos ser conscientes de que muchas veces subestimamos el impacto que pueden tener las palabras de los adultos (docentes o padres) sobre los menores, para motivarlos o para desmotivarlos. Veamos, en primer lugar, un video clásico sobre el efecto Pigmalión, que muestra esto; y, en segundo lugar, un video que recoge un experimento sobre cómo a veces frustramos y desmotivamos a los jóvenes con tareas inadecuadas o que no se ajustan a su proceso de aprendizaje: 

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No obstante, no debemos olvidar que está en nuestras manos el ayudar a los niños y jóvenes a encontrar sus motivaciones. El cuento de “El punto” lo ilustra muy bien, y la siguiente “lección” de cómo se motiva a los estudiantes nos puede animar a poner en práctica algunas estrategias en esta dirección:                                                                                                                            12  9

(Si lo deseas puedes comentar el artículo, tus comentarios serán bienvenidos, y si quieres vincular el artículo a tu web o blog, puedes hacerlo sin ningún problema). Correo de contacto: fracasoacademico@gmail.com

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